Usar el corazón para tomar decisiones equilibradas

Ayer tuve la oportunidad de participar en una de las clases de Benú Sanmarte en su proyecto Recrearte.

¿Recuerdas que hace un tiempo te hablaba sobre el GPS emocional? Pues él nos dio una pista muy interesante para ayudarnos a diferenciar cuándo estamos eligiendo por amor y cuándo por deseo… es decir, cuándo lo hacemos porque es lo que realmente resuena con nosotros/as y cuándo es para cubrir una carencia. Y ya sabes que las carencias son, en realidad, una percepción errónea que proviene de creencias, miedos… de cosas que no son reales.

Tanto el amor como el deseo son útiles, cada uno en su espacio. En la creación de tu camino, de tu sueño, habrá momentos especialmente relevantes en los que puede que te encuentres con tener que tomar una decisión.

Y te diré una cosa… cuando está guiada por el corazón, es tan clara que ni siquiera te planteas otra.

La razón busca variables, datos para poner en la balanza, para sopesar, para comparar. El corazón sabe directamente cuál es el mejor camino, porque conoce cosas que la mente ni siquiera se ha planteado que pueda sopesar.

Dicen los entendidos que siempre, sin excepción, tomamos las decisiones por la emoción, y después de haberlas tomado las justificamos con razonamientos. Y esto lo usan mucho los publicistas, que saben de psicología, para tocarnos por ese lado.

Pero si surge alguna en la que las dudas interfieren, usa tu GPS interior. El amor y el deseo a veces se parecen mucho. Si eres una persona conectada con su cuerpo, notarás que el corazón se te abre en la decisión que tiene más que ver contigo, la que realmente quieres tomar, y con las que no hay un punto de miedo… de miedo a la pérdida. Con el miedo, se cierra.

Lo que Benú nos decía es que se distingue bien porque el deseo busca un resultado concreto, una reciprocidad, y si ésta no se da, no lo disfruta igual. El amor te lleva a tomarla porque sí, porque es lo que te sale, porque el corazón tiene razones que la razón no entiende, y no espera nada, sólo disfruta creando.

Así que si te encuentras en un momento en que tienes que tomar una decisión importante, mira a ver qué dice tu corazón.

Y si no sabes si es tu corazón, mira a ver qué ocurriría con distintos resultados. ¿Cambiaría lo que sientes internamente sobre esa decisión?

Cuando la encuentras, te das cuenta de que no había nada que encontrar; que siempre estuvo clara.

Haz que tu proyecto funcione para ti

A tu ritmo y en tus propios términos

clase gratuita online

Clase gratuita online

suscribiéndote a la lista de distribución.

Tomar el camino más directo o ser parte del ruido

Hoy he leído esta frase en Twitter, justo antes de comenzar a escribir este texto:

“El mayor defecto de la publicidad actual es que hay demasiada”

– Luis Bassat –

Y viene muy “al pelo”, ya que esta semana estamos hablando de comunicación.

¿Quién se comunica mejor, el que envía un mensaje claro o el que hace más ruido?

Lo más importante que has de saber cuando comuniques tu proyecto es que lo que va a tocar el corazón de la gente es su contenido.

Puedes llamar su atención haciendo todo el ruido que quieras, pero sólo si sienten que les has ayudado en algo, que has aportado algo real para que su vida sea más como quieren que sea, hablarán de ti, te recomendarán a otros y sentarán una base para que tu mensaje se siga extendiendo.

Todos tenemos algo que ofrecer a los demás. Todos deseamos ese intercambio, tanto el dar como el recibir. Ofrece lo que es genuino en ti y no necesitarás hacer “tanto ruido”. El mensaje, la energía, creará un surco por sí solo.

No, no hay que hacer tanto, ni publicar tanto, ni estar mandando mensajes cada 2 minutos en las redes.

Hay que mostrarse, sí, facilitar a otros el camino, sí, pero, sobre todo, que ese camino lleve a algo que tenga una utilidad real para ellos. Que les sirva, que favorezca que construyan la vida que desean, ya sea un detalle o un servicio global.

No sabemos qué es mejor para otros, sólo lo que creemos mejor para nosotros, así que ofrece lo mejor de ti para que resuene con quien deba hacerlo.

Anúnciate, comunica lo que haces, tu sueño, pero, sobre todo, hazlo basado en un aquello en lo que crees. Ese es el mejor mensaje que puedes transmitir.

¿Sabes ya lo que quieres contar y cómo hacerlo?

Sólo necesitas 3 claves:

  1. Entiende a tu público
  2. Sé coherente con lo que crees y con lo que sientes
  3. Envia un mensaje claro y real

¡Confía en ti!

Haz que tu proyecto funcione para ti

A tu ritmo y en tus propios términos

clase gratuita online

Clase gratuita online

suscribiéndote a la lista de distribución.

Estamos aquí para compartir

Una de las mejores cosas que podemos hacer con nuestro sueño es compartirlo con otras personas.

Tu forma de hacerlo dependerá de:

  1. El contenido de tu proyecto
  2. Tu forma de ser y de relacionarte, o lo que quieras desarrollar en ella

Dónde compartir

Hay mucho interés hoy en día por comunicar en Internet. Es un gran escaparate, pero no es sólo eso, es una gran comunidad. Una comunidad de comunidades.

Los que tenemos acceso a la red, hoy en día vivimos en “2 mundos”, el personal y el virtual.

  • Los proyectos on-line, tienen su núcleo en la red, pero no sólo se viven ahí, se nutren de experiencias reales.
  • Los proyectos “físicos” se pueden anunciar y compartir on-line.

Prefiero la visión de que es una gran comunidad.

Tu proyecto, tendrá un punto de equilibrio entre ambas formas (que puede ser desde cero hasta todo, aunque casi siempre tendrá un poco de ambos).

Olvida lo que otros digan o lo que “les va bien”. No todo el mundo tiene que estar ahí y tampoco fuera, sólo pregúntate:

  • ¿Dónde quiero vivir y desarrollar mi proyecto?
  • ¿Dónde quiero compartirlo?

Haz un mapa de todas las posibles vías. Cada una de ellas requerirá un tiempo, un desarrollo, unos contenidos y un enfoque.

Elige aquellas a las que creas que realmente puedes dedicarte con solidez y continuidad:

  • Aquellas en las que puedas compartirte y compartir tu sueño con mayor disfrute.
  • Aquellas que te llenen más y que sirvan mejor a los demás.

El intercambio

Hay 2 formas en las que puedes expresar tu sueño:

  1. Contar tus experiencias, tu vida, tus sentimientos
  2. Aportar, de lo que has aprendido o estás aprendiendo, de tu experiencia, cosas que puedan ser útiles a otros

Cuando creas algo que es útil a otros, eso es un servicio o producto.

Esto es el intercambio, que también se refleja en la interacción personal y, por tanto, en la de tu sueño.

Piensa en qué quieres compartir y qué deseas recibir a cambio, material o inmaterial. Porque ese intercambio existirá, no sólo para ti, sino también para los destinatarios. Ambos tenéis la oportunidad de ofrecer algo valioso para el otro en el mismo movimiento. Una experiencia única de intercambiar.

¿Qué tipo de relación deseas co-crear?

Haz que tu proyecto funcione para ti

A tu ritmo y en tus propios términos

clase gratuita online

Clase gratuita online

suscribiéndote a la lista de distribución.

[testimonials orderby=”rand” showposts=”3″ columns=”3″]