La importancia de la planificación en los proyectos

imageLos dos lados del cerebro funcionan en equilibrio. Eres una persona completa y tu potencial se desarrolla cuando todo tu ser apoya y acompaña, cuando cada parte realiza su labor de forma óptima.

Tu creatividad debe tener su espacio y también tu mente racional. Y la mente funciona mejor con orden.

Debes liderar ambas partes, la creativa y la racional, dándole a cada una el lugar en el que puede ser útil.

El sueño es el impulso y habrá aún más partes donde será muy útil tu creatividad. Hoy voy a ayudarte con esa otra parte que coloca cada idea en su sitio para crear orden, armonía y también disfrute, ya que te da visión y pasos a seguir, que tú mismo/a eliges, con ayuda de unas sencillas pautas.

El orden en nuestro proyecto es un reflejo de nuestro orden interior. Ordenar el proyecto nos ayuda a ordenar nuestra mente, nos da una dirección, un camino y paz interior.

Es importante encontrar un equilibrio entre el plan, el orden, la dirección a seguir y los sucesos. Un plan se puede reorientar, puede tener cabida para más creatividad y la adaptación a las circunstancias, sin convertirse en improvisación y sin volverse inflexible.

Y todo esto se consigue con 3 cosas:

  1. Objetivos y filosofía de proyecto bien establecidos
  2. Un plan acorde a ellos
  3. Un buen equipo de trabajo (aunque sea sólo de uno)

Tener un buen plan ahorra mucho esfuerzo, optimiza los recursos y el tiempo y da sensación de dirección a todos los participantes.

Tradicionalmente, existen 2 tipos de planificación: estratégica y operativa.

La planificación estratégica es aquella que marca la dirección, las etapas, se encarga del proceso y de la estructura y recursos generales. En un proyecto individual, estarías planteando, entre donde estas y donde quieres llegar, cuales son las metas intermedias, los pasos a dar y la evolución en el tiempo.

La planificación operativa es la que te ayuda a optimizar y hacer eficiente cada etapa a través de la gestión de recursos y tareas concretas. Es la que te ayuda a progresar día a día y, cuando está bien planteada, permite ver avances y mantenerte motivado/a, a ti y a tu equipo.

Un plan no tiene que ser algo complicado o con muchas variables, ha de ser, sobre todo, útil. Que te ayude a avanzar.

Aprender a planificar es relativamente fácil, pero lleva bastante tiempo si intentas hacerlo todo a base de experimentación, porque en el ensayo y error se usa gran esfuerzo en algo que es útil, pero que no es el corazón de tu proyecto.

Mi recomendación es que pongas tu energía en el sueño, en el alma del proyecto, en la visión de lo que deseas conseguir, y aproveches los conocimientos de quien ya tiene formación y experiencia en el campo de la planificación.

Dedica un tiempo a formarte en las bases de la planificación y ve aprovechándolo para desarrollar tu propio proyecto. Y si necesitas algo más detallado o específico, busca a un experto que pueda aconsejarte o guiarte. Aprenderás a la vez que avanzas y mantienes la ilusión de tu sueño.

En próximos artículos iré dándote algunas claves y pautas para hacer una buena planificación. Ten lista la información de base:

  • Tu sueño
  • Los servicios o productos, es decir, el contenido
  • Tu público
  • Tu filosofía personal

Si aún no tienes claros estos puntos, te invito a dar una vuelta por el blog, ya que hay varios artículos que te pueden ayudar o, más directo aún, el curso Cómo Crear Tus Sueños, que te ayuda a definir todos los contenidos básicos para tu proyecto.

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