Ayudas para encontrar tus sueños: naturaleza y ondas cerebrales

Me encanta la naturaleza. Poder pasear por un bosque, mirar el mar, las tormentas. De vez en cuando, algún animal aparece y me mira. Luego se va.

La naturaleza tiene un efecto muy positivo en las personas. Nos equilibra. Eso hace que nos resulte más fácil vernos, pensar con claridad.

Yo vivo en medio del campo, aunque aquí no hay muchos árboles. Cuando quiero relajarme, estar tranquila, me voy a un bosque. Si tengo el mar cerca, me voy a escuchar la marea. Ahí es como si pudiera ver todo con más perspectiva. Me puedo escuchar mejor, saber lo que deseo, lo que realmente me gustaría hacer.

Lo que nos ayuda más a conseguir nuestros sueños es saber qué queremos realmente, con qué nos sentimos a gusto. No tienen por qué ser “grandes cosas”, encontrar nuestra “gran misión”. Eso es algo que se va revelando por sí mismo. Lo que importa es comenzar a vivir esa vida, dirigirnos hacia ahí desde el ahora. La Naturaleza nos ayuda a vernos a nosotros mismos.

Estado de alerta y ondas cerebrales

El tipo de sociedad en que vivimos y el mundo que hemos creado nos incitan a ese estado de alerta constante. Eso sobre-excita nuestro cerebro. El estado de alerta es natural y útil para el ser humano, pero sólo para momentos concretos.

Hay diversos estudios sobre las ondas cerebrales.

Puedes ver un artículo de la Universitat de Barcelona aquí: http://www.ub.edu/pa1/node/130

Ondas Beta El cerebro está despierto e implicado en actividades mentales. Una actividad mental intensa.
Ondas Alfa Estado de relajación y actividad cerebral ligera. Descanso de la actividad.
Ondas Theta Es un estado de calma profunda. Fantasía, ensoñación. Estado de inspiración de ideas y soluciones creativas.
Ondas Delta Es el estado de “sueño profundo”

Hay diversas formas de relajarnos, de cambiar la frecuencia de nuestras ondas cerebrales. Mis preferidos son los bosques.

Fuera de la ciudad, en un lugar que nos guste, donde estemos tranquilos, no tenemos que permanecer constantemente alerta y ese cambio, esa relajación, se produce de forma natural. Por eso, esta opción es la que me gusta más.

Descansar también es importante. Al dormir, las ondas cerebrales cambiando, desde beta hasta delta, y van variando después en ciclos de unos 90 minutos. Al despertar, siguen el proceso contrario y a veces permanecemos un rato en estado theta (a mí me pasa a menudo, si tengo tiempo, tardo un rato en “despertarme”). En ese momento, las ideas fluyen más libremente.

¿Qué te ayuda a ti a pensar con claridad?

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