Los sueños nos abren el corazón

Los sueños nos ilusionan. Tienen que ver con quiénes somos, con cómo somos y cómo nos gusta vivir.

Nos hablan de nosotros y de lo que somos capaces de crear.

Nuestros sueños nos abren el corazón.

Si tu proyecto significa para ti más preocupación que ilusión, párate y pregúntate si es lo que realmente deseas o si es así como deseas hacerlo.

Usar el corazón para tomar decisiones equilibradas

Ayer tuve la oportunidad de participar en una de las clases de Benú Sanmarte en su proyecto Recrearte.

¿Recuerdas que hace un tiempo te hablaba sobre el GPS emocional? Pues él nos dio una pista muy interesante para ayudarnos a diferenciar cuándo estamos eligiendo por amor y cuándo por deseo… es decir, cuándo lo hacemos porque es lo que realmente resuena con nosotros/as y cuándo es para cubrir una carencia. Y ya sabes que las carencias son, en realidad, una percepción errónea que proviene de creencias, miedos… de cosas que no son reales.

Tanto el amor como el deseo son útiles, cada uno en su espacio. En la creación de tu camino, de tu sueño, habrá momentos especialmente relevantes en los que puede que te encuentres con tener que tomar una decisión.

Y te diré una cosa… cuando está guiada por el corazón, es tan clara que ni siquiera te planteas otra.

La razón busca variables, datos para poner en la balanza, para sopesar, para comparar. El corazón sabe directamente cuál es el mejor camino, porque conoce cosas que la mente ni siquiera se ha planteado que pueda sopesar.

Dicen los entendidos que siempre, sin excepción, tomamos las decisiones por la emoción, y después de haberlas tomado las justificamos con razonamientos. Y esto lo usan mucho los publicistas, que saben de psicología, para tocarnos por ese lado.

Pero si surge alguna en la que las dudas interfieren, usa tu GPS interior. El amor y el deseo a veces se parecen mucho. Si eres una persona conectada con su cuerpo, notarás que el corazón se te abre en la decisión que tiene más que ver contigo, la que realmente quieres tomar, y con las que no hay un punto de miedo… de miedo a la pérdida. Con el miedo, se cierra.

Lo que Benú nos decía es que se distingue bien porque el deseo busca un resultado concreto, una reciprocidad, y si ésta no se da, no lo disfruta igual. El amor te lleva a tomarla porque sí, porque es lo que te sale, porque el corazón tiene razones que la razón no entiende, y no espera nada, sólo disfruta creando.

Así que si te encuentras en un momento en que tienes que tomar una decisión importante, mira a ver qué dice tu corazón.

Y si no sabes si es tu corazón, mira a ver qué ocurriría con distintos resultados. ¿Cambiaría lo que sientes internamente sobre esa decisión?

Cuando la encuentras, te das cuenta de que no había nada que encontrar; que siempre estuvo clara.

Seguir tu propio camino

Me ha encantado saber que estaba en lo cierto.Es decir, que para realizarnos tenemos que ser fieles a nosotros mismos y a lo que sentimos.Y me llama muy gratamente la atención ,que se nos diga que para hacer nuestra “carrera”debamos guiarnos principalmente por nuestro sentimiento,por nuestro corazón.Si lo crees lo ves.Si crees en tus posibilidades y en tu sueño,..será.ENHORABUENA Y GRACIAS

– Puchi Maciá Pérez –

Así dice otro de los comentarios sobre el Curso de Sueños.

Es curioso cómo a veces necesitamos que otras personas confirmen lo que sentimos. ¿Quién confirmaba, yo a ella o ella a mí? Somos espejos unos de otros, por eso nos sienta tan bien cuando algo externo refleja lo que sentimos interiormente.

Pero, aún si no fuera así, si hay una aparente contradicción entre lo que vemos fuera y lo que sentimos, ¿por qué elegir lo primero por encima de lo segundo? ¿no nos fiamos de lo que hay en nuestro interior? ¿cuándo dejamos de darle crédito?

Las dudas aparecen porque ya no tenemos claro qué puede ser verdad y qué no. Sin embargo, eso no hace que esa verdad realmente desaparezca. Nuestra verdad interior, nuestra sabiduría.

Si no aportaras algo diferente al mundo, todo permanecería igual, por lo que en algún momento será importante que optes por lo que es distinto de todos los demás. Dejar de mirar lo que a otros les funciona para sentir cuál es tu propio camino.

Sentir cuál es tu propio camino.

Hay un sentimiento dentro de ti que te dice qué es realmente lo que más te gusta, lo que deseas, por encima de todas las dudas y de todas las ideas ajenas. Algo que es totalmente tuyo y que te hace sentir en casa. Algo que reconoces desde lo más profundo de ti, que no te cuesta hacer, que te sale como algo natural. Algo que no has de buscar, porque siempre está ahí. Sólo has de darle crédito.

Los caminos de este Bosque no son para decirte cómo hacer las cosas, son para liberarte… liberarte de lo que te impide ver lo que siempre estuvo ahí. Si estás ocupado/a y distraído/a con otras cosas, con todo lo que no es eso, pensarás que es algo a buscar, pero no necesitas buscar lo que ya eres, sólo prestarle atención, por muy loca, diferente, sutil, extraña o improbable que te parezca esa opción.

¿A qué nos ayudan los demás? A hacer resonar lo que hay dentro.

Lo que te mueva el corazón, lo que te entusiasme, te ilusione, lo que ames realmente. Tú sabes lo que es. Síguelo.