Tomar el camino más directo o ser parte del ruido

Hoy he leído esta frase en Twitter, justo antes de comenzar a escribir este texto:

“El mayor defecto de la publicidad actual es que hay demasiada”

– Luis Bassat –

Y viene muy “al pelo”, ya que esta semana estamos hablando de comunicación.

¿Quién se comunica mejor, el que envía un mensaje claro o el que hace más ruido?

Lo más importante que has de saber cuando comuniques tu proyecto es que lo que va a tocar el corazón de la gente es su contenido.

Puedes llamar su atención haciendo todo el ruido que quieras, pero sólo si sienten que les has ayudado en algo, que has aportado algo real para que su vida sea más como quieren que sea, hablarán de ti, te recomendarán a otros y sentarán una base para que tu mensaje se siga extendiendo.

Todos tenemos algo que ofrecer a los demás. Todos deseamos ese intercambio, tanto el dar como el recibir. Ofrece lo que es genuino en ti y no necesitarás hacer “tanto ruido”. El mensaje, la energía, creará un surco por sí solo.

No, no hay que hacer tanto, ni publicar tanto, ni estar mandando mensajes cada 2 minutos en las redes.

Hay que mostrarse, sí, facilitar a otros el camino, sí, pero, sobre todo, que ese camino lleve a algo que tenga una utilidad real para ellos. Que les sirva, que favorezca que construyan la vida que desean, ya sea un detalle o un servicio global.

No sabemos qué es mejor para otros, sólo lo que creemos mejor para nosotros, así que ofrece lo mejor de ti para que resuene con quien deba hacerlo.

Anúnciate, comunica lo que haces, tu sueño, pero, sobre todo, hazlo basado en un aquello en lo que crees. Ese es el mejor mensaje que puedes transmitir.

¿Sabes ya lo que quieres contar y cómo hacerlo?

Sólo necesitas 3 claves:

  1. Entiende a tu público
  2. Sé coherente con lo que crees y con lo que sientes
  3. Envia un mensaje claro y real

¡Confía en ti!

3 claves para mostrar tu sueño: coherencia, autenticidad y dedicación

3 claves para encontrar tus sueños

En el curso Cómo Crear Tus Sueños, la Unidad 5 está dedicada a la Presentación.

En ella tocamos varios temas: aspecto, imagen corporativa y calidad. Las 3 cosas deben ser coherentes y ofrecer una visión clara de lo que ofrecemos y del proyecto que representa nuestro sueño.

  • Una imagen bonita para un producto que no es de calidad, sólo aumentaría la inseguridad del cliente. Le restaría confianza.
  • Por otro lado, una imagen pobre para un producto de calidad, no representa lo que éste realmente es.

¿Podemos ofrecer un buen servicio sin una imagen “bonita o agradable” (o rompedora, o diferente, lo que más vaya contigo, pero buena imagen)? Claro que sí, al final, lo que importa es la utilidad para los destinatarios, pero recuerda que nuestros sentidos son los que nos ponen en contacto con el exterior, y que puedes ofrecer una experiencia completa a la gente que participe en tu sueño.

A la hora de buscar una presentación, una imagen para tu proyecto, producto o servicio, recuerda siempre estos 3 factores:

1. Coherencia

Entre lo que presentas y lo que ofreces.

Hace un tiempo salió una sentencia para la marca Red Bull, porque “no da alas”. Nadie espera que la bebida te dé alas literalmente, pero se entiende que está haciendo alusión a algún tipo de efecto físico que puede representarse con esa metáfora. El artículo de Branzai, donde yo leí la noticia, lo explica de esta forma:

Así lo especifica el tribunal estadounidense que a petición de una reclamación colectiva de consumidores acusaban a la marca del toro, ya no simplemente de que no proporciona alas, sino que tampoco aumenta el rendimiento ni físico ni mental, más allá que una dosis normal de café.

(…)

¿Qué retos supone para las marcas? ¿Cómo hacer soñar sin inducir al error?

Pues lo de siempre. Las Propuestas de Valor de cualquier marca podrán seguir siendo inspiradoras, emocionales, soñadoras y locuaces siempre que puedan conectar con una realidad de producto.

Es decir, si Red Bull hubiera sido capaz de demostrar que su producto aumenta el rendimiento físico y mental, no habría overpromise, y la capacidad de respuesta habría sido la adecuada.

Esta es la coherencia entre lo que presentas y lo que ofreces. Al final, si no eres coherente, tus destinatarios lo ven.

Y, en este caso, estamos hablando de sueños y de lo realmente importante de este camino, que es creer en ti y seguirte a ti, así que confía en lo que haces y en lo que sientes y busca una imagen que sea coherente con ello.

2. Autenticidad

Además, siguiendo con lo anterior, crea una imagen que tenga que ver contigo y con tu estilo personal.

Sé que hay muchos consejos de negocios que insisten en darle al público lo que quiere oír, lo que quiere ver, incluso por encima de quien eres y lo que a ti te gusta. En eso no podré estar nunca de acuerdo.

Mi amiga Morgana, de Tartas con Magia, tiene un especial sentido del humor. Se dedica a la repostería creativa, decorada, y tiene una tienda en Madrid de utensilios de cocina específicos para este tipo de postres. Hemos hablado varias veces sobre el tema, sobre lo que ella pensaba que la gente podría querer y sobre lo “diferente” que es en relación a otras “tarteras” del sector. Y, qué queréis que os diga… a mí me parece que es lo mejor que tiene. Es singular, creativa, ocurrente y única.

Morgana. Tartas con Magia http://tartasconmagia.wordpress.com

Es tu sueño, y tu vida. Si constantemente te guías por lo que los demás demandan de ti o por lo que tú crees que están demandando (que es aún más subjetivo), nunca estarás del todo a gusto con lo que haces, porque te estarás olvidando del núcleo de todo esto: de ti.

Habla con la gente, aprende qué les gusta, qué les puede llegar y motivar, pero sólo para crear en tu proyecto un espacio de conexión y comunicación, nunca para modificar quién eres ni cómo te muestras al mundo a través de éste y de tu sueño.

No te escondas. Confía en ti. Lo que puedes sacar de ello te va a sorprender.

3. Atención y dedicación

Ahora sí. Desde la autenticidad y la coherencia, cuida a tu público.

Una vez que te has posicionado, que has mostrado quién eres, cómo eres y lo que te gusta a través de tu proyecto y su imagen, atiende y dedícate a la gente que lo va a recibir.

Aquí está la clave, y donde puedes volver a revisar cómo te sientes.

Si has creado una imagen sólo para ser aceptado o vender, finalmente te encontrarás mal, porque no te sentirás identificado/a con lo que haces. Es mucho más difícil mantener una motivación, atención y dedicación a algo que no te representa.

Por otro lado, si has creado una imagen que sí lo hace, que sí es la visión de tu sueño, imagina lo bien que te sentirás cuando los clientes, participantes o destinatarios se interesen por ello. Te llenará, te motivará desde lo profundo. En este aspecto, vale más una persona interesada en quien eres realmente que 10 en algo que no te representa, porque, en el fondo, sentirás que no están interesados en ti, porque a esa persona la atención y dedicación te saldrá de forma natural, real, y también lo notarán.

 

Este curso trata de prosperidad real, material y también interior. Trata de cómo vivir una vida que te llene, en todos los sentidos. Vuelve a confiar en quién eres y en lo que sientes, y muéstraselo al mundo.