Hoy en el curso Cómo Crear Tus Sueños: Valorar nuestra aportación, 7 dudas comunes

Comenzamos la Semana 8 del curso Cómo Crear Tus Sueños.

Cuando hablamos en global oímos mucho cosas como “estudios de mercado”, “de competencia”, análisis de datos, comparativas… las empresas buscan los rangos de precio que puedan hacer que consigan un mayor beneficio, los clientes, comprar al menor posible, y se van creando unas “normas del juego” entre todos.

Por otro lado, hay quien busca un mayor precio para asociarlo a una imagen de calidad y también quien pone precios altos, inconscientemente, para no vender. Sí, hay de todo 🙂

Y cuando tú tienes que poner precio a tus servicios o productos, ¿en qué piensas?

Hay quien lo tiene claro, y hay quien no lo tiene tan claro. Y muchas veces no se trata de estadísticas de mercado, porque si tuviéramos una calculadora que fuera siempre objetiva, sería más fácil. Pero poner un precio es algo con un factor subjetivo realmente importante. Porque tiene que ver con el Valor.

  • El valor que le damos
  • El valor que le dan los demás

El precio es un número. El valor es una sensación interna.

El valor que le damos

Especialmente si hablamos de servicios, cuando vamos a poner un precio a lo que ofrecemos, empezamos a preguntarnos acerca de los demás:

  • ¿Les gustará?
  • ¿Lo querrán?
  • ¿Será útil?
  • ¿Quién va a comprarlo?

Si has definido bien la utilidad de ese servicio y el público al que va dirigido, los dos últimos puntos ya están resueltos, pero siguen quedando las preguntas de si lo querrán y si les gustará.

Ese es uno de los motivos por los que se le da tanta importancia al Marketing hoy en día, porque es el mecanismo que busca acercar tu servicio o producto al público adecuado y con el mensaje adecuado para que “lo quieran”.

Pero sabemos que el Marketing, la publicidad, no sirven de mucho, o tienen un alcance limitado, cuando no hay un contenido real detrás. Y ese contenido es tu contenido, es tu creación, tiene que ver con tu sueño. Así que entran en juego 3 factores importantes:

  1. Tu autoestima
  2. Tu autovaloración
  3. Tu sentimiento de merecer

No son estos factores los que determinan el precio de un servicio o de un producto, pero sí influyen notablemente en lo que creemos que podemos conseguir.

Si los equilibras te será mucho más sencillo dar una “valoración objetiva” a tu servicio o producto.

Te voy a poner unos ejemplos de preguntas que algunos de mis alumnos me han hecho y que pueden ayudarte a equilibrar tu visión respecto al valor de lo que ofreces:

¿Quién va a querer que yo le ayude, con toda la gente que hay mejor?

Esta pregunta surge cuando tiendes a valorarte en función de los demás, de medirte con ellos. Por tanto, no ves tu propio valor intrínseco.

Todos tenemos algo que nos hace únicos. Y el ser únicos significa que no hay comparación posible.

Encuentra lo que es único en ti y lo que eso puede aportar de forma diferente a los demás. Entonces, te darás cuenta de que ya no hay mejores ni peores. Tu oferta es  única. Si has definido bien esta unicidad, te será más fácil ver el valor de lo que ofreces y la forma de comunicarlo.

Por eso hago tanto hincapié en el curso y en todo esta web en que te sigas a ti, que te bases en cómo eres, en lo que te gusta, en tu forma de ver el mundo, porque sólo ahí está también lo que te hace diferente y lo que tiene valor. Sin tu pieza del puzle no sería lo mismo.

¿Quién va a comprar esto?

Esta pregunta puede surgir por 2 motivos:

  1. Cuando no hemos definido del todo la utilidad de nuestro servicio o producto y el público al que puede servir. Aquí la respuesta está en las fases anteriores.
  2. Cuando lo que queremos decir en realidad es ¿quién va a “comprarme” a mí?

En el último caso, estamos identificando nuestro servicio o producto con nosotros mismos. Y más, si se trata de nuestro sueño, si lo hemos definido basado en lo que nos gusta.

Hay personas que no se sienten merecedoras de una valoración positiva, no por un factor concreto o por un servicio específico y comparable con otros, sino que es un sentimiento generalizado y un pensamiento adquirido a lo largo de los años o de experiencias pasadas. En este caso, el sentimiento se proyecta en cualquiera de las cosas que emprenden, cualquiera que sea el contenido.

Si este es tu caso, es importante que sigas un proceso de revisión de esas experiencias para hacer consciente ese proceso automático. Cuando tomamos conciencia de los desequilibrios en nuestra valoración en situaciones concretas, cambiamos nuestra percepción de las mismas.

No puedo cobrar por esto, no sé suficiente / no soy experto

Aquí también relacionamos el valor de lo que ofrecemos con nuestro propio valor, aún si este servicio es totalmente independiente de nuestros conocimientos o experiencia.

No siempre se necesita ser experto. Sólo se trata de no intentar “vender” algo que no eres. Cuando crees que los demás te tienen que ver como experto para valorarte y, así, comprar tu producto, y no lo eres, ofrecerlo genera una enorme tensión interna.

En lugar de eso, descubre lo que puedes ofrecer con lo que ahora mismo eres. No siempre hay que ser experto. Puedes ser facilitador/a, coordinador/a, impulsor/a…

Tienes que ver lo que eso aporta a los demás por sí mismo, aparte del contenido. No sólo el qué, sino también el cómo.

Si facilitas el camino a otros, eso también es un servicio y tiene un valor para ellos. Les ahorra tiempo, esfuerzo y preocupación.

No he hecho suficiente esfuerzo para cobrar de lo que he creado

Aquí estamos asociando el valor del contenido con nuestro esfuerzo para conseguirlo.

¿Buscamos hacer nuestra vida más fácil, pero cuando creamos algo sin esfuerzo no nos creemos merecedores de su valor?

Las características que te hacen único/a son innatas en ti. No hay nada más fácil que eso ni nada más valioso para los demás, porque nadie más puede ofrecérselo.

El éxito no es sufrimiento. Si deseas una vida con calidad, con tiempo, con alegría, actividad cuando la necesitas y relajación cuando no, has de darle valor también a las cosas que son coherentes con ella.

Lo demás es una contradicción, y estarás enviando 2 mensajes incongruentes. Empieza por creerte tu propio sueño, no sólo como destino, también como camino.

Esto lo puede conseguir la gente por sí sola

Sí, todos podemos hacer muchas cosas por nosotros mismos: cultivar alimentos, construir casas, aprender, e incluso sanar. Lo llevamos haciendo desde que vivíamos en las cavernas. Pero elegimos no hacerlo.

Elegimos dedicar nuestra vida a cosas específicas, de toda la infinidad de ellas que existen. Y nos ayudamos mutuamente ofreciendo el servicio o resultado de nuestras acciones e intercambiándolo con otros.

Piensa en las cosas que te gusta que te faciliten, que te den hechas, que no tengas que hacerlas tú y así puedas dedicarte a lo que realmente te gusta. Seguro que hay quien prefiere que le ayudes en lugar de hacerlo él/ella. Esa ayuda es un servicio, tiene utilidad, y tiene valor por sí misma.

No quiero aprovecharme de la gente que tiene una necesidad

Este punto es un poco continuación del anterior. Y ampliándolo un poco, podemos ver que lo que la gente puede conseguir sola:

  • O bien no quieren hacerlo
  • O no saben cómo

Bueno, en el primero de los casos, recuerda lo que ya te he comentado: facilitarles lo que necesitan sin que tengan que hacerlo ellos ya es de por sí un servicio y tiene valor.

Si no saben cómo, puedes enfocarlo de dos maneras:

  1. Me aprovecho de que no saben para hacerlos dependientes de mí (ahí está el sentimiento que te genera, y que viene de las veces en que otros se puedan haber aprovechado de ti)
  2. Aprovecho la oportunidad para mostrarles lo que ellos mismos pueden hacer. Les ofrezco mis servicios, les muestro que esto se puede conseguir e, incluso, puedo crear un itinerario de formación para que ellos mismos lo hagan en un futuro

Este segundo punto es una visión mucho más positiva, y también una en la que contribuyes a que todos crezcáis. Es un ganar-ganar.

Tú les abres la puerta, les enseñas el camino y, quizá, también a caminar, y luego dejas que cada uno elija si quiere seguirlo o continuar contando contigo para que les facilites la labor. Habrán pasado del caso de no saber a decidir no hacerlo y delegarlo en ti.

No es lo que ofreces, es tu perspectiva sobre ello.

Es mi sueño, esto es para mí, ¿cómo voy a cobrar por ello?

Cuando creas algo que es útil a los demás, eso es un producto o servicio.

¿Qué mejor cosa puedes hacer que crear tus propios sueños y que éstos, a la vez, sean útiles a otros?

De nuevo, es un ganar-ganar. Y de eso se trata todo esto, de crecer juntos.

3 claves para mostrar tu sueño: coherencia, autenticidad y dedicación

3 claves para encontrar tus sueños

En el curso Cómo Crear Tus Sueños, la Unidad 5 está dedicada a la Presentación.

En ella tocamos varios temas: aspecto, imagen corporativa y calidad. Las 3 cosas deben ser coherentes y ofrecer una visión clara de lo que ofrecemos y del proyecto que representa nuestro sueño.

  • Una imagen bonita para un producto que no es de calidad, sólo aumentaría la inseguridad del cliente. Le restaría confianza.
  • Por otro lado, una imagen pobre para un producto de calidad, no representa lo que éste realmente es.

¿Podemos ofrecer un buen servicio sin una imagen “bonita o agradable” (o rompedora, o diferente, lo que más vaya contigo, pero buena imagen)? Claro que sí, al final, lo que importa es la utilidad para los destinatarios, pero recuerda que nuestros sentidos son los que nos ponen en contacto con el exterior, y que puedes ofrecer una experiencia completa a la gente que participe en tu sueño.

A la hora de buscar una presentación, una imagen para tu proyecto, producto o servicio, recuerda siempre estos 3 factores:

1. Coherencia

Entre lo que presentas y lo que ofreces.

Hace un tiempo salió una sentencia para la marca Red Bull, porque “no da alas”. Nadie espera que la bebida te dé alas literalmente, pero se entiende que está haciendo alusión a algún tipo de efecto físico que puede representarse con esa metáfora. El artículo de Branzai, donde yo leí la noticia, lo explica de esta forma:

Así lo especifica el tribunal estadounidense que a petición de una reclamación colectiva de consumidores acusaban a la marca del toro, ya no simplemente de que no proporciona alas, sino que tampoco aumenta el rendimiento ni físico ni mental, más allá que una dosis normal de café.

(…)

¿Qué retos supone para las marcas? ¿Cómo hacer soñar sin inducir al error?

Pues lo de siempre. Las Propuestas de Valor de cualquier marca podrán seguir siendo inspiradoras, emocionales, soñadoras y locuaces siempre que puedan conectar con una realidad de producto.

Es decir, si Red Bull hubiera sido capaz de demostrar que su producto aumenta el rendimiento físico y mental, no habría overpromise, y la capacidad de respuesta habría sido la adecuada.

Esta es la coherencia entre lo que presentas y lo que ofreces. Al final, si no eres coherente, tus destinatarios lo ven.

Y, en este caso, estamos hablando de sueños y de lo realmente importante de este camino, que es creer en ti y seguirte a ti, así que confía en lo que haces y en lo que sientes y busca una imagen que sea coherente con ello.

2. Autenticidad

Además, siguiendo con lo anterior, crea una imagen que tenga que ver contigo y con tu estilo personal.

Sé que hay muchos consejos de negocios que insisten en darle al público lo que quiere oír, lo que quiere ver, incluso por encima de quien eres y lo que a ti te gusta. En eso no podré estar nunca de acuerdo.

Mi amiga Morgana, de Tartas con Magia, tiene un especial sentido del humor. Se dedica a la repostería creativa, decorada, y tiene una tienda en Madrid de utensilios de cocina específicos para este tipo de postres. Hemos hablado varias veces sobre el tema, sobre lo que ella pensaba que la gente podría querer y sobre lo “diferente” que es en relación a otras “tarteras” del sector. Y, qué queréis que os diga… a mí me parece que es lo mejor que tiene. Es singular, creativa, ocurrente y única.

Morgana. Tartas con Magia http://tartasconmagia.wordpress.com

Es tu sueño, y tu vida. Si constantemente te guías por lo que los demás demandan de ti o por lo que tú crees que están demandando (que es aún más subjetivo), nunca estarás del todo a gusto con lo que haces, porque te estarás olvidando del núcleo de todo esto: de ti.

Habla con la gente, aprende qué les gusta, qué les puede llegar y motivar, pero sólo para crear en tu proyecto un espacio de conexión y comunicación, nunca para modificar quién eres ni cómo te muestras al mundo a través de éste y de tu sueño.

No te escondas. Confía en ti. Lo que puedes sacar de ello te va a sorprender.

3. Atención y dedicación

Ahora sí. Desde la autenticidad y la coherencia, cuida a tu público.

Una vez que te has posicionado, que has mostrado quién eres, cómo eres y lo que te gusta a través de tu proyecto y su imagen, atiende y dedícate a la gente que lo va a recibir.

Aquí está la clave, y donde puedes volver a revisar cómo te sientes.

Si has creado una imagen sólo para ser aceptado o vender, finalmente te encontrarás mal, porque no te sentirás identificado/a con lo que haces. Es mucho más difícil mantener una motivación, atención y dedicación a algo que no te representa.

Por otro lado, si has creado una imagen que sí lo hace, que sí es la visión de tu sueño, imagina lo bien que te sentirás cuando los clientes, participantes o destinatarios se interesen por ello. Te llenará, te motivará desde lo profundo. En este aspecto, vale más una persona interesada en quien eres realmente que 10 en algo que no te representa, porque, en el fondo, sentirás que no están interesados en ti, porque a esa persona la atención y dedicación te saldrá de forma natural, real, y también lo notarán.

 

Este curso trata de prosperidad real, material y también interior. Trata de cómo vivir una vida que te llene, en todos los sentidos. Vuelve a confiar en quién eres y en lo que sientes, y muéstraselo al mundo.

 

Formación para negocios honestos on-line, y la comunidad de emprendedores que no te permitirá renunciar

Hace unas semanas me enviaron un mensaje invitándome a conocer la plataforma Fizzle. Quien me lo recomendó me decía que a él le había ayudado mucho. Llevaba 4 años con su blog y su proyecto y apenas unas cuantas visitas. Después de conectar con Corbett Barr, uno de los creadores, encontró las claves para hacer que éste llegara a tener miles de seguidores.

Sin embargo, aunque estos datos eran interesantes, lo que más me atrajo de la invitación fue que explicaba cómo lo había conseguido sin trucos, sólo a base de buenos contenidos, honestidad y un plan coherente. Así que decidí mirar y vi que tenían una promoción de suscripción a 1$ el primer mes (1€ en mi caso).

Por 1$, decidí probar, y ha sido uno de los mejores descubrimientos que he hecho hasta ahora sobre desarrollo de negocios on-line, creación de blogs, planteamiento de estrategias, y todo basado en cosas muy razonables.

Así empieza su web:

Honest Online Business Training

and the community of entrepreneurs who won’t let you quit.

Me sorprendió y agradó mucho ver cómo uno de los primeros cursos que hice con ellos expresaba los mismos conceptos que a mí me llevaron a crear el curso Cómo Crear Tus Sueños.

A principios de Octubre nos enviaron una oferta de afiliación por referidos. No suelo hacer referencia a cosas por el simple hecho de tener una ventaja. Para mí es importante referir páginas, servicios o personas cuando realmente creo en ello. En este caso, después de seguir ya 3 de sus cursos, y ver la gran utilidad que están teniendo para mí, no puedo dejar de recomendarlo. Además, creo que ahora ese primer mes es gratuito 🙂 .

Este es el enlace: http://fizzle.co

Y, si te apuntas, me encantará saber cómo te ha ido y si a ti también te está ayudando 🙂